Si trabajas con Figma y quieres darle un poco más de vida a tus diseños, los degradados son un recurso que nunca falla. El problema es que crear algo que quede realmente bien puede llevar más tiempo del que parece. Para eso existen plugins como Mesh Gradient y Noisy Gradients, dos opciones interesantes para experimentar con fondos y composiciones más llamativas.
Mesh Gradient está pensado para crear degradados tipo mesh, esos fondos con transiciones suaves entre diferentes colores que se han convertido en un recurso habitual en interfaces, landing pages, presentaciones y piezas gráficas. Es una forma rápida de conseguir un resultado más orgánico y menos plano que el tÃpico degradado lineal.
Por otro lado, Noisy Gradients añade una vuelta de tuerca al concepto incorporando ruido a los degradados. El resultado son fondos con una textura más granulada y con un aspecto menos digital, algo que puede funcionar especialmente bien en diseños modernos, carteles, portadas o interfaces que buscan un acabado más experimental.
Lo interesante es que puedes utilizar ambos plugins como punto de partida para generar fondos y después seguir trabajando sobre ellos directamente en Figma. Son recursos sencillos, pero pueden ahorrarte bastante tiempo cuando necesitas crear una composición visual atractiva sin empezar desde cero.
Si te gusta experimentar con el color, las texturas y los fondos abstractos, merece la pena tenerlos en tu caja de herramientas de Figma. A veces, un buen degradado es justo lo que necesita un diseño para dejar de parecer tan plano.
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